Más allá de Flash: preservando el net art

Más allá de Flash: preservando el net art

En un artículo publicado recientemente en Rhizome bajo el título “Beyond a href: Preserving Flash-driven Art”, Alexander Duryee, ayudante del programa de Conservación Digital de la comunidad online (que conserva una de las mayores colecciones de net art en la actualidad), señala los problemas de conservación de las obras de net art basadas en el formato Flash. Desarrollado a mediados de los noventa por la empresa FutureWave Software con el nombre FutureSplash, el programa que permitía insertar en páginas web contenidos multimedia interactivos basados en gráficos de vectores fue adquirido por Macromedia en 1996 y pasó a denominarse Flash. Las posibilidades que introducía esta nueva plataforma en el desarrollo de sitios web hicieron que adquiriera una gran popularidad, hasta el punto en que pocos eran los sitios que no lo empleaban, en ocasiones con finalidades tan absurdas como las de las “splash pages”, páginas que abrían un sitio web con una animación antes de ofrecer ningún contenido concreto. El uso abusivo del formato Flash generó el término “flashturbation”, que designaba el empleo ocioso de las animaciones o efectos de sonido en la navegación de un sitio web. En 2005, al ser comprada la empresa Macromedia por Adobe Systems, el producto pasó a llamarse Adobe Flash y se emplea aún comúnmente (sobre todo para la reproducción de vídeos), aunque no es tan popular su uso en la navegación de los sitios web. Pocos sitios se basan ya enteramente en Flash, entre los que cabe destacar el malogrado Adobe Museum of Digital Media, en cierto modo un ejemplo actual de “flashturbation”.

De la misma manera en que se popularizó entre los diseñadores web, Flash tuvo una gran influencia entre los artistas, en especial por la facilidad con la que un usuario medio puede generar un contenido multimedia interactivo. Pero Flash no deja de ser un software propietario y cerrado, como señaló Steve Jobs en 2010, y por ello su popularidad ha ido decayendo a medida en que el formato HTML5 se ha ido imponiendo como una opción más flexible. En este punto se plantea por tanto la futura obsolescencia de las obras de net art creadas con Flash, y por tanto su conservación, a la que Duryee dedica su atención puesto que, según afirma:

El formato de archivo multimedia SWF [Flash] es el más predominantemente usado: más de un tercio de las obras archivadas [en la ArtBase de Rhizome] se basan en él. Su combinación de poder (pocos formatos ofrecen tal combinación de multimedia e interactividad en un navegador) y ubicuidad en las máquinas de los usuarios hizo que fuese la opción más lógica para los artistas que querían ir más allá del net art basado en HTML y Javascript a finales de los 90.

Duryee señala los principales problemas que plantean los archivos SWF a los conservadores de arte digital:

  • Como formato binario, no es legible ni por un editor de texto ni tampoco por una persona.
  • Si bien los archivos flash son independientes, pueden contener enlaces que no se pueden recuperar automáticamente.
  • Flash puede crear enlaces basados en acciones del usuario, lo cual dificulta aún más su recuperación

El equipo de Rhizome basa su estrategia de conservación en el uso del programa de código abierto SWFmill, que permite convertir el formato SWF en XML, con lo cual se obtiene un archivo de texto que se puede manipular por medio de editores de texto o manualmente. Esta conversión de formatos, no obstante, no basta por sí misma, sino que es el principio de una laboriosa tarea de estudio y reconstrucción de la pieza en la que el conservador debe analizar su estructura para poder reproducir sus funciones originales.

En este proceso, según indica Duryee, es fundamental generar documentación abierta y accesible, de manera que cualquier conservador pueda, en el futuro, reproducir y examinar el procedimiento que se ha llevado a cabo. El esfuerzo compartido con una comunidad de desarrolladores se presenta así como la mejor vía posible para asegurar la conservación de las obras de arte en las próximas décadas.